El regreso de Suikoden

El regreso de Suikoden

Suikoden ha vuelto, y lo ha hecho arrasando, al menos en Japón. PSP parece resistirse a su desaparición y sigue mostrando que todavía puede albergar grandes juegos; no hace mucho lo comprobamos gracias a Final Fantasy Type-0, esa especie de versión de El Internado que nos ha regalado Square Enix, y ahora vuelve a liderar las ventas en el país nipón con Genso Suikoden Tsumugareshi Hyakunen no Toki.

Un título que, sin embargo, no sigue lo que podríamos llamar la línea “canónica” de la saga, sino que supone un spin-off basado en esa temática que empieza a ser un poco recurrente: los viajes en el tiempo. Los protagonistas del juego deben derrotar a una malvada criatura que aparece cada cien años (probablemente primo lejano de Sinh), y para ello tienen que aprender de sus antepasados las técnicas ocultas. Mucho mejor que hacerlo a través de los libros de texto es, cómo no, darse un viajecito al pasado y que sean tus propios ancestros quienes te lo enseñen.

Tras su reciente lanzamiento, el pasado 9 de febrero, han sido muchos los fans que se han rendido a los pies de este nuevo Suikoden. Sin embargo, los más puristas lo contemplan con cierto reproche. Dejando a un lado la calidad del título (por el momento no podemos probarlo para juzgar), lo cierto es que es una buena muestra de la transformación que ha sufrido la saga. Y es que el nacimiento de Suikoden en PSX, allá por 1995, trajo consigo unas características  bastante diferentes a lo que veíamos en el panorama JRPG hasta el momento; una personalidad propia que le hizo ganarse un hueco por méritos propios en el corazón de los aficionados, tanto dentro como fuera de Japón. Los mismos que hoy en día suspiran por el retorno a los orígenes…

Quizás los más jóvenes del lugar o los que menos hayan profundizado en el mundillo del RPG no tengan claro en qué consisten esas señas de identidad. Suikoden se presentó en su momento como una mezcla de géneros en la que no cabía la posibilidad de aburrirse. Por una parte teníamos el RPG puro y duro: un mundo fantástico, un gigantesco mapa que explorar, reinos que visitar y, ante todo, docenas de personajes que conocer y reclutar. Docenas, sí. Concretamente, nueve docenas… o, lo que viene siendo lo mismo, 108 personajes. Todos ellos, además, con sus características y habilidades propias y con una historia que contarnos.

Podíamos formar equipos para todos los gustos, aunque lo más útil era utilizar personajes que fueran afines entre sí, de forma que aprendieran a elaborar ataques combinados. Reclutarlos a todos pronto se convierte en uno de los principales y más divertidos alicientes del juego, en ocasiones todo un reto: mientras que algunos nos los encontraremos como parte de la trama principal, otros sólo se unirán a nosotros si llevamos a cabo las acciones adecuadas o las misiones secundarias que nos pidan.

El número 108 se repetirá a lo largo de todos los Suikoden, tanto los de la “línea canónica” (ya veremos exactamente qué significa eso) como en los spin-off. No se trata de una cantidad escogida al azar. Suikoden está inspirado en la novela china Shui Hu Zhuan, considerada una de las cuatro grandes novelas clásicas de la literatura de dicho país. En ella se narran las aventuras de 108 forajidos que forman un ejército en el Monte Liang y se dedican a enfrentarse a las fuerzas invasoras.

Esta última idea entronca con el otro gran género presente en la saga Suikoden: el de la estrategia. Aunque al principio se trató de forma muy simple (el éxito o el fracaso de los enfrentamientos entre ejércitos dependía más del azar que de nuestra planificación previa, casi como si estuviéramos jugando a piedra-papel-tijeras), poco a poco fue adquiriendo mayor complejidad, de tal manera que los amantes de ambos géneros no quedaban defraudados ni con la parte rolera ni con la estratégica. Este componente también se advierte en su argumento: Suikoden fue, quizás, uno de las grandes sagas de RPG en apoyarse en una trama donde la intriga política tenía un gran peso.

Aunque éstas son las dos grandes líneas de la saga, numerosos detalles fueron dándole un toque muy particular a la saga; uno de los más memorables, el castillo que podíamos conquistar en Suikoden II para convertirlo en nuestra fortaleza, y en el que los personajes que habíamos ido reclutando se instalaban a vivir. Algunos de ellos montarían sus propias tiendas, otros nos propondrían minijuegos… Todo un microcosmos, un oasis dentro del juego en el que podíamos echar el rato y olvidarnos de las encarnizadas intrigas del exterior.

Tras los dos Suikoden de PSX, en PS2 tuvimos tres entregas más. La tercera no llegó a desembarcar en Europa, mientras que sí lo hicieron la cuarta y la quinta. Todas ellas se mantuvieron en el mismo universo, dando saltos en la línea temporal (Suikoden III se situó quince años después de su predecesor… y Suikoden IV cien años antes de la primera parte, casi nada), y abandonaron un poco el terreno de la estrategia para reforzar el aspecto rolero.

El cambio más importante, como no podía ser de otro modo, fue el paso a las 3D. Suikoden sufrió ese síndrome tan habitual en los juegos que cambian de generación: en su afán por mostrar la espectacularidad que se le presuponía al encontrarse en una nueva y más potente máquina, dejó a un lado algunos de los aspectos que más le definían. Entre ellos, la historia. Aunque seguíamos contando con las 108 estrellas del destino (épico nombre para los personajes que teníamos que reclutar… nada que ver con los zarrapastrosos forajidos de la novela original) y con la posibilidad de combinar personalidades afines para el combate, el argumento comenzó a flaquear, situándose en una línea mucho más “mainstream”, olvidando un poco la intriga política y con abundancia de lugares comunes de la fantasía épica. Sin llegar a ser fiascos, lo cierto es que estas tres entregas fueron descendiendo progresivamente hasta situarse en la línea de la mediocridad, muy peligrosa para un género tan masificado como el de los JRPG.

Suikoden V, en 2006, fue el último de la línea “canónica”, ésa que hemos mencionado anteriormente. A partir de ahí llegaron derivados de la saga que tan sólo compartían con ésta el nombre y vagas referencias al universo original: Suikoden Tactics para PSX y Suikoden Tierkreis para Nintendo DS, ambos juegos de estrategia por cuadrículas. Los japoneses también disfrutaron de algunos de esos experimentos que tanto les gustan: un par de novelas interactivas para PS2 y un juego de cartas para GBA. La idea original de Suikoden fue diluyéndose; tras el título de Nintendo DS, aparecido en 2008, la saga parecía haber llegado a un punto muerto… hasta ahora.

¿Qué podemos encontrar en Suikoden para PSP (resumamos así su interminable nombre japonés, a falta de una traducción oficial del mismo). Por la información que hemos podido leer de quienes ya lo han catado, un JRPG más, con poco más que añadir a todo lo que nos han podido contar ya otros muchos a lo largo de la dilatada historia del género. Suikoden puede servirnos como ejemplo paradigmático del decaimiento del rol japonés, que últimamente parece apoyarse más en la estética anime, con ánimo de captar a los aficionados al mismo, que en presentar auténticas novedades.

Las grandes sagas parecen unirse a dos tendencias: por un lado, las que siguen mostrándonos lo de siempre, conformándose con mantener a su grupo de incondicionales (podemos pensar en cualquiera de los Tales que han salido en los últimos años), y las que, como el propio Suikoden o la incombustible Final Fantasy, prefieren reinventarse, probar, tirar de los tópicos resultones… olvidar sus raíces, en muchos casos. Pero ¿no sería el momento, tal vez, de hacer lo contrario? ¿Recuperar la esencia, mostrar a las nuevas generaciones aquello que quizás se perdieron en su día? El viaje en el tiempo no debería quedarse en un mero recurso argumental; tal vez las propias compañías deberían atreverse a ello.

  • http://twitter.com/monohombre Nelson de Benito

    Suikoden 3 y Suikoden 5 son grandes juegos y realmente son poco mainstream. Si hablamos del 4 no te voy a decir que no, pero ¿el 3? El argumento del 3 probablemente sea el mejor de la saga.

  • http://twitter.com/monohombre Nelson de Benito

    Y otra cosa, las novelas interactivas se llaman Suikoden Gaiden y son de PSX, no de la 2. Y estos juegos son los que conectan Suikoden 2 con Suikoden 3 así que forman parte de la trama, nada de experimentos.

  • Ricardo_chktno

    que ganas le tengo a esta saga, pero es una pena que no este traducida al español y no es que no sepa ingles, pero con tanto juego pendiente,dejo esta saga en segundo plano.

  • http://twitter.com/Scullywen Mariela

    Gracias por la corrección, Nelson, es cierto que los Gaiden son de PSX… lapsus teclae. Y en cuanto a lo de “experimentos”, probablemente me expliqué mal; me refería a nivel de “género”,  no de argumento (no he leído las novelas interactivas ni me atreveré nunca con ninguna de las traducciones que rulan por ahí). Pero sigo pensando que son spin-offs, igual que cualquier producto derivado de Star Wars lo es (novelas, animación) aunque entronque con la trama principal (es el primer ejemplo que me viene a la cabeza, que son horas muy tempraneras).
    Con respecto a lo de “mainstream”, en fin, siempre es una palabra polémica xD (de ahí las comillas). Bueno, es tema de gustos, claro está, pero para mí hubo todo un bajón a nivel argumental a partir del tercer título, sin discutir que puedan ser juegos mejores o peores a nivel global. Cuando has leído toneladas de fantasía épica y jugado en su día a todo lo que apestase al género… al final los tópicos chirrían mucho más de lo debido. Suikoden III mantuvo el nivel más o menos, pero perdió frescura, y de ahí cuesta abajo… Pero, insisto, creo que es la percepción individual la que adjudica una consideración u otra, ya sabemos que ni la neutralidad ni la objetividad existen…